En qué tiempo vive el recuerdo
En qué tiempo vive el recuerdo es un proyecto de artes vivas en el cual Correa crea una ficción literaria que surge del anagrama de su propio nombre (Apolandra Crecero). Con esta creación Correa se instala entre un ir hacia atrás y un ir hacia adelante para transitar los bordes de lo real y lo ficcional del presente del yo, desplegando tres dispositivos performativos: el primero, una serie de videocreaciones, el segundo, apariciones de Apolandra Crecero y, el tercero, diarios íntimos de sus ideas y pensamientos.
videocreaciones

La serie de videocreaciones se manifiesta y da a conocer el mundo interior de Apolandra Crecero: una entidad incapaz de producir recuerdos a causa de la amnesia anterógrada que padece desde el día en que sufrió un golpe en la cabeza. La exposición de su mundo interior se da desde dos miradas, una omnisciente y otra subjetiva, acompañadas por la voz de sus pensamientos. La mirada entendida en un sentido foucaultiano en tanto vínculo entre la autora y su anagrama como ruta para indagar el carácter múltiple de la identidad.
apariciones
Las apariciones de Apolandra Crecero, en vivo y en diferido, se revelan en la voz de Correa. Esta relación entre Correa y Crecero es dual, una se busca a través de la otra mediante sus propios recuerdos confabulados. Es así que Correa se convierte en el puente para entrar en los recuerdos de ese otro mundo que ella misma ha construido: un universo no lineal, sin principio ni final, fugaz, inesperado y fragmentario que transita los bordes de lo real y lo ficcional del presente del yo.
diarios íntimos









Los diarios íntimos de Apolandra Crecero develan preguntas filosóficas cotidianas que ella se hace respecto al tiempo, el recuerdo, el movimiento, la experiencia, el presente, las latitudes, el sonido... Algunas de esas preguntas son: ¿Qué y cómo piensa alguien incapaz de producir recuerdos?, ¿Cuál es la inocencia del sonido?, ¿Es posible habitar solo el presente?, ¿Cómo atrapar el instante?, ¿Dónde se ubican los recuerdos?, ¿Alguna vez te has sentido abatida?, ¿Qué forma tienen las preguntas?, ¿Esta/aquella casa?, ¿Cómo sabes si lo que sientes es dolor o ausencia?, ¿Acaso existe un final de las cosas?
Esta Casa
Con frío en las falanges, la luz azul y la mirada entre ventanas,
imagino esta CASA entre el sentido resemantizado,
como aspirando parasitar un discurso de Acá del Sur.
Sonará.

una casa republicana
una casa republicana de frente angosto
una casa republicana de frente angosto con el nombre Apolandra en letras de molde
6 columnas corintias sostienen el porche de la casa
piso en mosaico hidráulico 10 x 10
la fachada es simétrica y con una cornisa sencilla
antes de la entrada hay un jardín, la casa tiene 4 escalones para ingresar
una casa republicana
una casa republicana de frente angosto
una casa republicana de frente angosto con el nombre Apolandra en letras de molde
la entrada de la casa tiene una puerta grande de madera
se ven 2 ventanas y el número 5-19
la casa está un poco abandonada
una casa republicana
una casa republicana de frente angosto
una casa republicana de frente angosto con el nombre Apolandra en letras de molde
después de pasar la puerta de la entrada hay un zaguán
el piso es ajedrezado y el techo es muy alto,
al terminar el zaguán hay un patio abierto
por cada costado de la casa hay 1 balcón con antepecho
una casa republicana
una casa republicana de frente angosto
una casa republicana de frente angosto con el nombre Apolandra en letras de molde


